En (Política) por Enrique M. de la Casa el 13-04-2010
Contrita España entera por ver cómo las dificultades en el despido de trabajadores ha colocado a cuatro millones de ellos en la calle, ansía escuchar lo que ya todo el mundo sabe: que si despedir fuese más fácil, habría más trabajo. Es la lógica de los tiempos. La matraca de la reforma laboral no descansa ni por el día ni por la noche. Da igual que la realidad sea una o la contraria. El tambor atruena con tal consistencia que ya es difícil escuchar nuestros propios pensamientos. Ahora vamos con Austria. Hace poco la frontera del nuevo maná era Alemania. ¿No hay pensamiento progresista organizado que ocupe al menos una de las almenas desde donde se bombardea a la opinión pública? Lo digo sólo por si pudiésemos escuchar algo diferente y, a lo mejor, algo novedoso. A ver si al final la cosa no va estar en los trabajadores, sino en otra parte que no quiero señalar porque es feo y no conviene.
En (Cosas) por Enrique M. de la Casa el 03-03-2010
La Internacional del Buen Rollito ha encontrado campo abonado en la crisis mundial pero con espectáculo nacional. Abrazados al neoregeneracionismo costista, llegan a creer que lo que España necesita es Sonrisa y Despensa. O que la misma sonrisa venga a llenar la despensa. Se están gastando cuatro millones de euros en comunicar que juntos podemos. Algunos están más juntos que otros y por tanto pueden bastante más. El otro día veía yo en televisión a una pobre trabajadora contratada para despedir gente. Por un lado ella veía positiva esta nueva manera de quitarse de enmedio las malas vibraciones que tienen algunos empresarios. Supongo que lo creía porque ella gozaba de un nuevo trabajo en la procelosa situación de personas que iban a recibir de sus labios la maldita comunicación. También se dolía de que hubiese gente (faltó decir que chapada a la antigua) que no entendiese este bien que ella representaba: confortar al que sufre. Y los había que no comparecían al ser citados y había que buscarles por las calles para darles la mala noticia. Eso sí: con muy buenas palabras y muy buen rollito.
En (Cosas) por Enrique M. de la Casa el 11-11-2009
Una realidad recorre España de norte a sur: el despido de periodistas. Una realidad aún más cruel recorre España de Este a Oeste: el silencio. Trabajadores asalariados a los que se les exige el plus de libertad que otros no están dispuestos a ejercer, hombres y mujeres que se ocupan un día si y otro no de conflictos laborales, no encuentran ni el momento ni la ocasión para reivindicar lo suyo ni la solidaridad mediática que ellos administran. En casa del redactor, cuchara de silencio. Hoy cierra un medio en Granada, ayer tres o cuatro en Castilla-La Mancha, una cadena de radio poderosísima pide a su plantilla que se reduzca el sueldo un 8 por ciento con la consiguiente negativa y la puesta en marcha de inmediato del recorte en forma de despidos… Así avanza la libertad de expresión por España. O ya ni siquiera la libertad de expresión, el humilde y triste cocido de los arriba firmantes.
En (Cosas) por Enrique M. de la Casa el 02-10-2009
Vuelve el otoño envuelto en palabras antiguas que ya nadie expresa. No es la melancolÃa, ni el dolor de vivir, es la posibilidad ahora de volver a la tierra desde el asfalto y no encontrar los restos de conversaciones pasadas donde manijero, escobajo o serón ya han sido sustituidas por encargado, palillo o remolque. Igual que la almazara ya no produce sangua sino alperchÃn, así las cooperativas trituran en sinfines lo que antes pisaban hombres. El otoño con este sol que ya no calienta nada más que al membrillo, rebosa de granadas reventonas y ve engordar la aceituna mientras en el huerto de mi amigo Vicente sólo aguantan pletóricas las calabazas despuésde un verano que, como casi todos, ha sido pródigo en tomates. Baja el paro en Castilla-La Mancha, la Rioja y Navarra. El vino a la vanguardia de la creación de empleo. Cuando acabe la temporada, todos los temporeros agrupados gritarán: Goirigolzarri, en un intento de que, con un poco de suerte les quede el 1 por ciento anual de pensión que al susodicho.
En (Cosas) por Enrique M. de la Casa el 24-06-2009
Setecientos expertos han logrado reunir los sindicatos para que les den la razón. Se defienden las organizaciones de trabajadores del coro de versolaris que cantan a la luna de Valencia. Pero frente a estos setecientos (se dice pronto: 700 expertos en España), se bate sin armadura el gobernador del Banco de España. Y tampoco el gobernador del Banco Central Europeo esconde la cara. Dos colosos. El uno sorprendido por los taimados administradores de CCM y el otro dispuesto a morir antes de bajar los tipos de interés que cayeron a plomo en cuanto la cosa se puso negra. Dos zahorÃes de la economía real. Para doblar el brazo a estos dos titanes, los sindicatos han tenido que reunir a setecientos. ¿No les da vergüenza? Y entretanto, lo importante, ver qué pasa con los que deben pagar impuestos, se transforma en astracanada parlamentaria.