Me está pareciendo que ningunear el centenario de Miguel Hernández se está convirtiendo en una apuesta. Excepto Pedro Pablo y Serrat, no veo a nadie empeñado en dar esplendor y bombo a este asunto. Como sabéis, los intelectuales de la República están desaparecidos. Ya no hay Antonio Machado, ya no hay Miguel Hernández, ya nadie se ocupa de Rafael Alberti a no ser para recordarle lo pedazo estalinista que fue. Ni siquiera hay tirón para los más cercanos en el tiempo. ¿Quién habla de José Hierro? ¿A quien interesan Celaya u Otero? Lo mismo es que son antiguos, es decir, poco propicios al negocio. Veo a lo lejos un tímido homenaje en tierras levantinas donde se ponga mucho en valor el cambiante compromiso del poeta, sus amistades con la derecha, todo menos el perfil de hombre muerto en represalia franquista. ¿Franquista dices? Antiguo que eres un antiguo. Siempre con lo mismo.
No suelo en domingo porque hay que santificar las fieras pero de P. Pablo a A. Illán (sabedores del sabor de las bolas) pasé a A. del Camino y de allí a J.A. Labordeta, con tan mala fortuna que al verso de PP uní los desollones de Illán y los catorce versos que dicen que es soneto de A. para acabar revolcándome en más versos. Estos:
Mi madre vaticinaba
el fin del universo
en medio de grandes Asambleas
religiosas y, tal y como gira el mundo,
creo que ella era
una visionaria de profundo sentido
de los últimos ritos
de tanta civilización
desvergonzada.
No quedaran ni dioses
porque acabaran con ellos
los mas ilustres teólogos de la Tierra.
Solo los descreyentes,
los agnósticos mal intencionados
y los ateos de larga concepción
del mundo serán capaces
de abrir la grieta suficiente
para salir huyendo hacia el futuro.
Como los firma Labordeta en su blog, aquí dejó enlace: http://zaragozame.com/labordeta/
Queda santificada la fiera.